Esclerosis Múltiple y cambios en el estado de ánimo

EM y cambios en el estado de ánimo

Perspectiva general

Si bien los cambios en el estado de ánimo son frecuentes en la población general, la conexión entre la esclerosis múltiple (EM) y las emociones por lo general pasa inadvertida. A diferencia de los trastornos motores asociados con la EM, fácilmente visibles, las consecuencias emocionales de la enfermedad son difícilmente reconocidas por terceros.

Muchos pacientes con EM refieren labilidad emocional (cambios de humor que varían en poco tiempo). Los pacientes informan que pueden pasar de la risa al llanto o, incluso, estar eufóricos.

En estos casos, la comunicación con el profesional y el tratamiento específico le ayudarán a afrontar estas complicaciones.

Causas comunes de los cambios en el estado de ánimo en la EM

Los cambios en el estado de ánimo pueden aparecer rápidamente y motivar una frustración intensa ante la imposibilidad de lograr el control emocional. Es necesario que comprendas tus sentimientos y los motivos que te llevan a presentar este trastorno. La honestidad y la observación son pasos fundamentales para que reconozcas las causas de tus emociones. Algunos de los factores involucrados en los cambios en el estado de ánimo incluyen el estrés, la ansiedad, la depresión, la frustración reprimida, la incapacidad para hacer frente a estas complicaciones y la aflicción.

En general, los cambios en el estado de ánimo asociados con la pena remiten con el tiempo, pero pueden persistir desde unas pocas semanas hasta algunos meses. Es particularmente frecuente que experimentes cambios en el estado de ánimo relacionados con la pena poco después de haber recibido el diagnóstico de la enfermedad. De hecho, es muy difícil afrontar la realidad de presentar EM.

Además de la aflicción y de otras respuestas emotivas a factores externos, la enfermedad en sí misma ejerce efectos sobre el estado de ánimo. En las emociones participan dos partes del cerebro: la primera está involucrada en las respuestas emocionales, en tanto que la segunda interviene en el control de estas. Las lesiones de la EM pueden aparecer en la parte del cerebro que cumple una función esencial en el control de las emociones. Este fenómeno se asocia con dificultades considerables, en términos del autocontrol, y puede ser la causa del desequilibrio entre la tristeza y la felicidad. Las respuestas emocionales también pueden estar alteradas: puedes reírte en situaciones tristes o llorar en momentos divertidos. Muchos pacientes refieren el agravamiento de los síntomas emocionales durante la exacerbación de la EM.

Los cambios en el estado de ánimo se presentan de manera independiente de la gravedad de la EM; sin embargo, si estos se relacionan con el daño neurológico pueden tornarse más frecuentes a medida que la enfermedad progresa.

Cómo hacer frente a los cambios en el estado de ánimo y tratarlos

El primer paso consiste en reconocer el problema y hablarlo con tu médico, quien puede brindarte algunas herramientas sencillas. El profesional puede sugerirte la interconsulta con especialistas en Salud Mental quienes, a su vez, lo ayudarán a afrontar el problema y le enseñarán algunas pautas para lograr y mantener el control emocional, o indicarte fármacos para la depresión y la ansiedad.

Además, puedes adoptar ciertas estrategias tendientes a controlar el estado de ánimo. El apoyo que te pueden brindar otras personas es esencial en este sentido; por ejemplo, delegar algunas actividades cotidianas a otros para relajarte. Asimismo, compartir tus frustraciones, temores y otros sentimientos con familiares o amigos es de gran ayuda. La participación en grupos de apoyo, integrados por pacientes que experimentan los mismos problemas, sin duda te ayudará a encontrar estrategias para hacer frente a la sintomatología.

Es importante que le comuniques a terceros los cambios en el estado de ánimo, antes de que estos aparezcan, ya que el estrés asociado con la preocupación acerca de lo que otras personas piensan de ti puede ser suficiente para desencadenarlos.

Intenta incrementar la sensación de calma y serenidad, con el objetivo de reducir los cambios en el estado de ánimo. La práctica de yoga o la meditación consciente son actividades útiles para relajarse. Las respiraciones profundas y las pausas para analizar tus sentimientos de manera objetiva también te ayudarán a controlar la situación estresante.

La evaluación objetiva de tus sentimientos te ayudará a recuperar el control e identificar los factores que desencadenan los cambios en el estado de ánimo.

Por último, la actividad mental y física contribuye a mejorar el control de las emociones. Se ha observado que el ejercicio físico ejerce efectos positivos sobre el bienestar. Además de ser saludable para el cuerpo, el tiempo que dediques a realizar actividad física representa una excelente oportunidad para la reflexión personal.

Qué puedes hacer

Es importante que reconozcas que los cambios en el estado de ánimo son frecuentes en la EM y que hables al respecto con tu médico. El profesional debe saber si experimentas ansiedad, depresión, tristeza, ataques inapropiados de risa u otros trastornos emocionales para poderte brindar la ayuda necesaria.

Por lo tanto, no debes luchar en soledad al momento de afrontar y tratar los cambios en el estado de ánimo que presentas como consecuencia de la EM. La combinación correcta de fármacos, el asesoramiento, el apoyo social y los hábitos saludables de vida indudablemente te ayudarán a sentirse bien otra vez.

 

Título Periodístico: Cambios en el Estado de Ánimo en la Esclerosis Múltiple

Título original: Comprensión y Tratamiento de los Cambios en el Estado de Ánimo en la Esclerosis Múltiple

Autores: WebMD Medical Reference

Fuente: WebMD Medical Reference. Understanding and managing multiple sclerosis mood swings. [Publicado 2016 Abr 24; consultado 2017 Jul 17]. Disponible en: http://www.healthline.com/health/multiple-sclerosis-mood-swings#overview1.